El puma y el cóndor como iconografía de la cultura Tiahuanacota en la construcción de la marca ciudad de El Alto
- La Paz: Universidad Privada San Francisco de Asís, Carrera de Comunicación Social, 2017.
- 54 p. : il. ; 29 cm.
Proyecto de Grado presentado para optar el Grado Académico de Licenciatura en Comunicación Social con mención en Marketing y Publicidad. - Universidad Privada San Francisco de Asís, 2017. - Tutor: Lic. Fátima Quinteros.
La oralidad fue una manera de transmitir los mitos, las leyendas y hasta los cuentos populares de la cultura ancestral, de la cual la cosmovisión andina ha contribuido a las normas urbanas y relaciones sociales que conlleva a la construcción de una identidad colectiva, que se fue reforzando con el desarrollo del comercio a través del “trueque” y el “regateo”, aspectos que permitieron que los compradores y los vendedores puedan entablar una relación de diálogo y, en los mejores casos, de buenas amistades. Estos principios fortalecieron los valores comunitarios en la racionalidad andina de la conservación y transmisión de los signos, los símbolos e iconografía de la cultura andina que, con el transcurso de los tiempos, se afianzó en la memoria comunitaria; hoy, en el presente y con el avance tecnológico entre los jóvenes, es muy recurrente el consumo audiovisual, que ha relegado y hasta ha olvidado los signos, los símbolos e iconografía de nuestras culturas originarias, asumiendo otros signos y símbolos de otros ámbitos, ya sean europeos (ingleses, alemanes, españoles) e incluso orientales (chinos, japoneses y coreanos) que distorsionan la esencia cultural andina. El indiscriminado uso del comercio audiovisual en la ciudad de El Alto, ha hecho que los habitantes hayan perdido el conocimiento de la cosmovisión y la racionalidad de los pueblos originarios andinos, asumiendo nueva información de diferentes latitudes que contradicen la teoría de un gobierno plurinacional originario andino, sino más bien, ser una nación pluriinternacional donde se aceptan signos y símbolos extranjeros como una manera de responder al posmodernismo y a la globalización. Por ello, la importancia de retomar los conocimientos y saberes originarios a través de los signos, los símbolos e iconografía andinos, para que estos sean aceptados y posicionados en la memoria de la cultura viva de la ciudad de El Alto, con una conveniente estrategia publicitaria en base de actividades de producción visual, en su formato más accesible, con la incorporación de tres piezas publicitarias, recurriendo a su cotidiano vivir y rescatando la tradición oral, para transmitir y preservar el conocimiento de la racionalidad andina aimara, estableciendo un acercamiento socio crítico sobre el tema de valores comunitarios con los valores citadinos. Es importante citar la rama de la axiología de principios y valores para comprender la esencia del pensamiento andino, sin antes y, de manera textual, reconocer que, en la cultura occidental, el pensamiento está inmerso dentro de la filosofía, “que define sus orígenes en la cultura griega, así como la filosofía moderna que rige su origen en la época post-renacentista”(1), el filósofo Josef Estermann declara de que no hay ninguna razón de hablar de una “filosofía andina”, si hablaríamos de filosofía andina ésta no cumpliría con varios criterios de la filosofía occidental, por lo cual opta por la “concepción intercultural en el acercamiento al fenómeno de la filosofía andina”. Recién en el diálogo con esta realidad, culturalmente distinta, podemos establecer una noción de filosofía que afecta y modifica muchas determinaciones pre concebidas por un a priori filosófico occidental. Los límites entre filosofía, mito, pensamiento, y cosmovisión, entre racionalidad y sensibilidad, concepto e imagen, religión y ciencia tendrán que ser redefinidos para las culturas originarias americanas. El enfoque intercultural subraya la importancia del dialogo entre culturas, en este caso: entre la cultura aimara y la occidental, o filosóficamente hablando: “entre los paradigmas filosóficos andino y occidental.” Para no incidir en aspectos mucho más profundos entre la concepción filosófica de las culturas andinas y el enfoque filosófico griego o la filosofía moderna occidental, nos permitiremos denominar, en la presente investigación, al pensamiento antiguo de la cultura andina como “cosmovisión y racionalidad andina”.