Aprendiendo de las drogas [recurso electrónico]
Tipo de material:
Archivo de ordenadorIdioma: Español Editor: España: Trivillus, 2005Edición: 1a.edDescripción: 146 p.; PDFTema(s): Drogadicción | Testimonios | Toxicidad | Adicción | ConsumoRecursos en línea: Haga clic para acceso en línea Resumen: Por razones que se me alcanzan, pero no comparto, ser objetivo y práctico a la vez en este campo que exige hoy visitar bibliotecas especializadas, sumergirse en abstrusos manuales de toxicología, y sufrir entretanto la promoción de embustes; buscar datos fidedignos resulta tan difícil como desaconsejado de modo más o menos explícito, aunque florezcan en cada esquina dispensarios legales o ilegales de distintas drogas. En otras palabras, este campo es el nuestro pero lo es a título pasivo, con vallas que se interrumpen para indicar “pasen” y otras reforzadas por el cartel de “vedado”. El lector puede preguntarse por qué y cómo un profesor de sociología (ahora) y de metafísica y derecho (antes) se decide a abordar una materia en principio reservada a médicos, o a sujetos que mejor estarían sometidos a tratamientos de desintoxicación. Pero el tema de la filosofía propiamente dicha, inmodificado desde los orígenes, es la relación entre ser y pensamiento —o entre realidad e intelecto—, misterio inagotable que cada época vuelve a plantearse con renovado entusiasmo. Hace aproximadamente un cuarto de siglo, cuando terminaba los estudios de licenciatura, alguien me consiguió unas píldoras de LSD 25 (sustancia legal entonces), que venían precedidas por la fama de abrir dimensiones no usadas del psiquismo. Probé —con una mezcla de miedo y viva curiosidad—, para comprobar.
Por razones que se me alcanzan, pero no comparto, ser objetivo y práctico a la vez en este campo que exige hoy visitar bibliotecas especializadas, sumergirse en abstrusos manuales de toxicología, y sufrir entretanto la promoción de embustes; buscar datos fidedignos resulta tan difícil como desaconsejado de modo más o menos explícito, aunque florezcan en cada esquina dispensarios legales o ilegales de distintas drogas. En otras palabras, este campo es el nuestro pero lo es a título pasivo, con vallas que se interrumpen para indicar “pasen” y otras reforzadas por el cartel de “vedado”. El lector puede preguntarse por qué y cómo un profesor de sociología (ahora) y de metafísica y derecho (antes) se decide a abordar una materia en principio reservada a médicos, o a sujetos que mejor estarían sometidos a tratamientos de desintoxicación. Pero el tema de la filosofía propiamente dicha, inmodificado desde los orígenes, es la relación entre ser y pensamiento —o entre realidad e intelecto—, misterio inagotable que cada época vuelve a plantearse con renovado entusiasmo. Hace aproximadamente un cuarto de siglo, cuando terminaba los estudios de licenciatura, alguien me consiguió unas píldoras de LSD 25 (sustancia legal entonces), que venían precedidas por la fama de abrir dimensiones no usadas del psiquismo. Probé —con una mezcla de miedo y viva curiosidad—, para comprobar.

No hay comentarios en este titulo.